Esquema de las fases del concurso de acreedores

Antes de explicar las fases que forman parte de un concurso de acreedores, es vital explicar lo que es este instrumento disponible para toda empresa o particular. Se trata de un procedimiento que tiene como objetivo solventar una situación económica extraordinaria y de crisis. En este sentido, cada una de sus cuatro etapas tiene como objetivo garantizar las expectativas de cobro de la mayor cantidad de acreedores. 

El Real Decreto Legislativo 1/2020, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley Concursal, es la norma encargada de estructurar el procedimiento concursal, que consta de las siguientes fases: 

 

Fase común 

 

Esta primera fase de un concurso de acreedores se inicia con la petición realizada por parte del deudor o por parte de alguno de los acreedores. La primera situación hace referencia a un concurso voluntario, mientras que el segundo escenario es propio de un concurso necesario. 

A continuación, el juez encargado será el responsable de legitimar el concurso o desestimarlo. Es así que emitirá un informe y se determinará cuáles son los bienes patrimoniales de la empresa concursada en la fecha de declaración del concurso (masa activa), como así también las deudas contrariadas por la misma (masa pasiva). A su vez, estas deudas, también denominadas créditos concursales, serán clasificadas en especiales, generales, ordinarias y subordinadas. 

 

Fase de convenio 

 

En esta segunda etapa, ambas partes del concurso de acreedores presentarán ante el juzgado distintas propuestas de convenio. Estas deben contener proposiciones de Quita y Espera, con el objetivo de que se le aminore la deuda o se aplace su cobro. 

Una vez presentadas las propuestas, los acreedores podrán votar en la junta de acreedores por la que consideren más favorable a sus intereses. Si alguna propuesta de convenio obtiene la mayoría suficiente para ser aprobada y no adolece de ningún defecto o infracción, el juez aprobará el convenio. Para que la empresa o compañía presente una recuperación económica satisfactoria, es muy importante que ambas partes lleguen a un acuerdo favorable tanto para el acreedor como para el deudor.

 

Fase de liquidación 

 

Esta tercera fase del concurso de acreedores se inaugura cuando no se ha conseguido un acuerdo en la etapa anterior. Este período consiste en la liquidación de la totalidad de los bienes del concursado, con el objetivo de pagar el máximo de deuda posible, siempre siguiendo el orden de prioridad marcado de forma legal. Asimismo, durante esta fase el deudor concursado pierde sus facultades administrativas y de disposición sobre la masa activa, la cual pasará al administrador concursal. 

 

Fase de calificación 

 

El concurso de acreedores tiene su culminación en esta cuarta y última etapa. La fase de calificación trata de una reflexión final sobre el concurso en sí, con el fin de catalogarlo como fortuito o como culpable. En este contexto, se determinan las causas originarias por las cuales el concursado estaba en esa situación de insolvencia, y así poder detectar las conductas negligentes por parte del deudor que lo llevaron a ese estado. 

Es así que el juez dictará la declaración de culpabilidad cuando el concursado haya participado en la generación de su insolvencia o en la agravación de la misma, concurriendo dolo o culpa grave por su parte. La calificación del concurso como culpable puede llevar aparejada la imposición de inhabilitaciones y otro tipo de sanciones para el deudor. En esta situación, la parte sentenciada quedará inhabilitada para administrar bienes ajenos y será condenada a devolver los bienes o los derechos que hubiera obtenido de forma indebida del patrimonio del deudor, como así también deberá indemnizar por los daños causados. 

Si tienes alguna duda sobre el concurso de acreedores, desde nuestro despacho de abogados estaremos encantados de poder ayudarte.

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